Me encanta trabajar con los niños. Son sanos, puros y honestos…no conocen el racismo, la marginación, ni la hipocresía…esas cosas se las tiene que enseñar un adulto que a su ves recibió esas enseñanzas erróneas de un antepasado. Mi gente…rompamos ese ciclo…y enseñémosle a nuestros niños sobre la paz, la armonía, la amistad, el perdón y sobre todas las cosas…EL AMOR!
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