Universidad Interamericana de Puerto Rico
Recinto Metropolitano
Decanato de Educación y Profesiones de la
Conducta
Escuela de Trabajo Social
Programa Graduado
“Evolución del Sistema de Bienestar Social
Norteamericano”
Por
Miguel
Soto Córdova y George Rosario Rivera
Sometido a: Dra. Eneida Alvarado Rivera
SOWO 5015
Sábado, 1 de marzo de 2014
Para
hablar de la evolución del bienestar social norteamericano, es preciso
comprender que, cuando se trata de la nación norteamericana, sus cimientos
fueron construidos sobre una base de diversidad y luchas que impulsaron cambios
que hasta el sol de hoy continúan reformándose.
Según Zastrow (2004), toda sociedad debe desarrollar maneras de suplir
las necesidades de los ciudadanos que acrecen recursos para sostenerse a sí
mismos. Huérfanos, no videntes, personas con impedimentos físicos o con
condiciones mentales, los pobres y los enfermos, caen en la categoría de los
que tienen que ser protegidos por la sociedad a la cual pertenezcan.
Antes
de la revolución industrial, la responsabilidad de cuidar a los ciudadanos
menos afortunados, se le dejaba a la familia, a los vecinos y a la iglesia. Si
observamos el enfoque de os Feudos, encontramos que la costumbre era que cuando
una familia no podía proveerle las necesidades básicas a sus integrantes, el
Señor dueño de la tierra, (Feudo), suplía las necesidades de dicha familia. Con
el pasar de los años, la hambruna, las guerras, la pérdida de cosechas, las
enfermedades y la descomposición del sistema feudal contribuyeron a un aumento
sustancial de personas necesitadas. Para intentar remediar el hecho de que
existieran mendigos limosneros en cada esquina, Inglaterra pasó varias leyes
entre los años 1300 y 1800.
La más
significativa fue la “Elizabeth Poor Law”
de 1601, que fue puesta en efecto durante el reinado de Elizabeth primera y
como las colonias americanas fueron mayormente pobladas por los ingleses, esa
ley influyó grandemente el enfoque que se le da a la asistencia pública y a las
legislaciones sociales. Esta Ley estableció tres categorías:
1.
Los Pobres de Cuerpo Sano: a
este grupo se les daba empleos de bajos ingresos y se le prohibía a la
ciudadanía brindarles apoyo. Cualquier ciudadano que no deseara trabajar, era
encarcelado.
2.
Los Pobres Impotentes: Este
grupo era compuesto por personas que no podían trabajar. Ancianos, No videntes,
Sordos, Madres con hijos pequeños o los que padecían alguna discapacidad física
o mental. A estos se les acuartelaba en una especie de refugio al menos que
existieran otras opciones de albergue más económico. De todas maneras, se les
ofrecía ropa y comestibles.
3.
Niños (menores) dependientes:
eran menores a quienes sus familias no los podían sostener, así que eran colocados
en casas de familias adonde se les proveía una educación adonde deberían pagar
con trabajo, los niños hasta la edad de 24 años y las niñas hasta la edad de 21
o hasta que se casaran.
La ley no permitió que se solicitara ayuda de esta índole si la
familia de la persona poseía recursos o si no tenía residencia legal en la
parroquia o territorio de la comunidad. Además, estos programas de ayudas
fueron sostenidos por donaciones y por impuestos pagados por los ciudadanos,
(clase trabajadora). Es evidente que las raíces del sistema social existente en
la actualidad, proviene de esta ley.
Con la revolución industrial de los siglos
17, 18 y 19 surgieron otras visiones y enfoques ya que invenciones como la
maquina locomotora y las grandes fábricas incitaron a miles de personas a
emigrar a las grandes ciudades. El resultado fue que gran parte de los que
emigraron, se enfrentaron a duras realidades como lo fueron la alienación
social, la pérdida de identidad, y la desconexión de sus recursos familiares.
Ante estas necesidades, surgieron respuestas positivas y negativas.
Entre las negativas se encuentra la
adaptación de la teoría Darwiniana al aspecto social. O sea, la teoría que dice
que la naturaleza se basa en la sobrevivencia de los más aptos y la eliminación
de los más débiles. Este enfoque insinuaba que los pobres y mal adaptados,
estaban en esa situación por ser inferiores a los que poseían riquezas y
recursos. Entre las respuestas
positivas, encontramos que aunque muchos se vieron influenciados por la teoría
Darwiniana, los esfuerzos de los religiosos y los impuestos dirigidos a
proveerle a los pobres y menos afortunados, continuaron en efecto.
Eventos como la gran depresión del 1930
que en realidad comenzó en octubre del 1929 cuando colapso el N.Y. STOCK EXCHANGE
y la economía se vio a su nivel más bajo, ya que el nivel de desempleo subió de
tres millones en la primavera del 1929 a 15 millones en enero de 1933. Muchos
bancos cerraron, granjeros quebraron y muchos negocios se vieron en bancarrota.
Para este momento de crisis, se tuvo que reexaminar el enfoque que se le daba a
la prestación de servicios a los necesitados, (menos afortunados). Antes de la época de los 30’, los servicios
sociales las proveían principalmente las iglesias y organizaciones voluntarias,
y/o asistencia económica por personas desinteresadas.
Para esa época lo pobreza se asociaba con
vagancia e inmoralidad. Los fondos
públicos dirigidos hacia los más necesitados se veían como “ayuda indigente”, y
aceptándolo era una desgracia social. En
1933, el Presidente, Franklin D Roosevelt, a ser electo aproximadamente un 40%
de la población en varios Estados recibían asistencia económica. La presión aumento del público para que el
gobierno federal se involucrada en aliviar la pobreza en la nación. La situación fue tan precaria, que los
políticos temían que la sociedad se dirigiera hacia una revolución socialista o
comunista. El Presidente Roosevelt
propuso a raíz de esas preocupaciones, el Congreso aprobó programas de
emergencia temporera para desempleados.
Por lo que la depresión trajo consigo cambios profundos al bienestar
social.
Para 1935 se aprobó la Ley del Seguro
Social. Esta fundamento las bases del
seguro social hasta la actualidad, y proveyó asistencia para el desempleado, el
retiro o fallecimiento. Se basó en dos
programas principales: Compensación por desempleo y el otro en Retiro por Edad,
Incapacidad y Plan de Salud. Estos se
proveían con pagos mensuales (basada en la aportación patronal por labor), a la
familia o al empleado cuando se retiraba, incapacitaba o fallecía. Otra categoría consistió en asistencia
pública. Eran programas dirigidos a
asistir a personas que a cualificar para recibirlos pasaban una “prueba” que
medía los medios económicos versus los gastos de estos.
Se dividieron en cuatro programas:
Asistencia para personas Ciegas; Asistencia para los Incapacitados
permanentemente entre las edades 18 a 65; Asistencia para la Vejez-personas con
65 o más de edad; y Asistencia a familias con hijos dependientes (AFDC por sus
siglas en ingles). Este último se
dirigió hacia madres con hijos menores de 18 años de edad. Estos programas incorporaron algunos aspectos
de la Ley del Pobre o “Elizabeth Poor Law”. Sin embargo, había unos requerimientos para
cualificar, como prueba residencial y económica. En 1974, tres de estos programas se
combinaron (Asistencia a los Ciegos; Incapacitados; y la Vejez) en lo que se
conoce como Ingreso Suplementario Social (SSI por sus siglas en ingles). La Asistencia a las madres con hijos
dependientes (AFDC), fue estigmatizado por políticos y el público en general
desde los años 50’ hasta los 90’.
En 1997 se anuló el programa y se reemplazó
por la Asistencia Temporera a Familias en Necesidad (TANF, por sus siglas en
ingles). Hubo otras categorías de
Salubridad Pública y Servicios Sociales que se dirigían hacia las necesidades
de la familia, como lo es la adopción, cuidado de crianza, servicios a niños
con incapacidades, servicios protectores y a madres o padres solteros. Desde los años 1930 hasta los 80’, el
gobierno federal gradualmente fue expandiendo el rol de Estado Benefactor,
proveyendo asistencia económica y servicios sociales a los ciudadanos que
estaban sufriendo problemas sociales.
Surgieron a raíz de est expansión grupos
conservadores que lidiaron una “Guerra contra la Pobreza”. Dirigida por el Presidente Johnson esta filosofía
de una “Gran Sociedad”, básicamente se dirigió a que las personas se apoderaran
de sus circunstancias de vida para superarse.
El Presidente notó que muchas personas en pobreza eran minorías, creando
otros servicios como HeadStart, Medicare y Medicaid. Los años 60’ estaba caracterizada por optimismo
para radicar la pobreza, donde la integración racial, y otros problemas
sociales se aliviarían. Sin embargo,
este optimismo fue trastocado con los asesinatos del Presidente Kennedy y
Martin Luther King, Jr. Estas situaciones género un interés renovado
en cambiar el ambiente y acción social se convirtió un aspecto importante en
trabajo social.
Estos se desenvolvieron a organizadores
comunitarios, preconizadores de los partícipes, organizadores comunitarios y
políticos para lograr reformas sociales.
A finalizar la Guerra de Vietnam (en los 70’), hubo una relativa calma
social donde expandieron muchos servicios y programas sociales. Sin embargo, estos cambios trajeron otros
problemas sociales como la situación precaria de vivienda, la crisis del SIDA,
personas sin hogar, discriminación racial, crimen, condiciones carcelarias y un
aumento de personas en pobreza. En los
80’la economía estadounidense estaba mal.
Ronald Reagan fue electo, y con esta nueva visión conservadora
(fortalecimiento militar, cambios a la aportación de contribuciones, entre
otros), causo que los incentivos hacia los programas sociales fueron
reducidos.
El resultado de estas acciones fue que
algunos individuos estaban enriqueciéndose mucho más, mientras que la pobreza
incrementando por la falta de alcanzar o mejorar las circunstancias economicas
de éstos. Otra vez más, la balanza se
inclinó hacia lo más poderosos. Los
problemas sociales se agudizaron y las familias se vieron afectadas en todo el
sentido de la palabra (divorcios, separaciones, padres solteros, etc). El movimiento liberal volvió a surgir con la
elección del Presidente Clinton. La visión
de éste fue moderada donde trato de equilibrar entre el conservatismo y el liberalismo. Una propuesta fue Seguro Universal de Salubridad. Este fracasó porque grupos conservadores en
el Congreso se opusieron a la misma. Como
un péndulo las fuerzas políticas conservadoras y liberales han lidiado con las
luchas de ideales.
Mientras que los Republicanos luchaban
para cortar fondos para asistencia social para construir más prisiones, por
ejemplo, los liberales se esforzaron para crear programas de prevención. Así sucesivamente, en la historia reciente se
ha liderado una “revolución devolutiva”, donde la profesión de trabajo social
ha sido retada para responder a las necesidades de los que se escapan de la
“red de apoyo” y la seguridad social. La
elección de George W. Bush (hijo del Presidente George Bush), corrio bajo la
plataforma de “conservador compasivo”.
Sin embargo, su visión se quedó corta,
para lidiar con los problemas sociales del siglo 21. Su oposición a los derechos de la mujer
(i.e., el aborto, entre otros), parejas homosexuales y matrimonio por una
parte. Por otra incremento fondos para
la educacion proponiendo vales educativos para que estudiantes con desventajas
economicas pudieran entrar en escuelas privadas. Con las Guerras de Afganistán e Iraq muchas
de estos programas se vieron afectadas. “El cambio llegó”, este fue el lema del
presidente actual, Barack Obama. Con su
elección, trajo consigo una visión de “esperanza”, y dirigió el esfuerzo en
fortalecer la clase obrera, para ayudar la economía, mientras se brindaba
programas sociales para apoderar a los que estaban más vulnerables. Pero, aun habrá que ver cómo se balancea esta fórmula,
especialmente cuando aún se está librando la Guerra contra el terrorismo y el
efecto que esto tenga en la economía y los servicios de beneficencia
social.
Referencia

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